Molinillos de Café, Todos los Tipos

La calidad de la molienda del café, es uno de los factores clave, para preparar una buena taza. Es por eso que los molinillos de café, juegan un papel tan importante. Sin embargo, pocas veces reparamos en ello.

El aroma, el sabor, y la cantidad de nutrientes que se agregan al agua caliente, están determinados por la heterogeneidad y el grosor del polvo resultante, y esto dependerá exclusivamente de estos aparatos.

El café recién molido conserva mejor todas sus propiedades y características, una vez triturado, va perdiendo aroma y sabor. Por eso, se recomienda preparar las infusiones con la molienda recién realizada.

De esa realidad, se dieron cuenta en Europa y Turquía por allá en el siglo XVII. Imagínate en esos tiempos, en los que casi todo era artesanal, cualquier artilugio era todo un artículo de lujo. Es por eso, que este instrumento era tan apreciado y tan valorado.

Antes del molinillo de café, la molienda se hacia manualmente, utilizando morteros

Sin embargo, en la actualidad, este instrumento es de lo más común. La revolución industrial nos ha dado la posibilidad de construir herramientas complejas, a muy bajo coste, y por eso podemos tener ordenadores, televisores, automóviles, a precios tan asequibles, que la mayoría de nosotros nos los podemos permitir.

¿Molinillos de cuchilla o de muela?

Independientemente de quién accione el mecanismo de trituración, ya sea automático o manual, los granos se pulverizan de dos formas distintas: Mediante cuchillas y muelas.

Cuchillas

Hojas para triturar los granos

Esta es la opción más económica, su precio ronda los 15€. Se trata de un aparato, cuyo mecanismo es muy similar al de una batidora convencional. Tiene unas cuchillas al fondo de un recipiente, generalmente de plástico o metal, que va troceando los granos que hayas introducido.

Este mecanismo tiene dos grandes inconvenientes:

  1. No deja los gránulos perfectamente homogéneos, ni demasiado finos.
  2. Las cuchillas se calientan, elevando la temperatura del café, provocando una pérdida de calidad.

El primer problema, se encuentra especialmente en infusiones de corta preparación, por ejemplo al usar cafeteras del tipo expresso, que tarda unos 20s en prepararse. En esos casos se necesita un polvo fino y muy homogéneo.

Sin embargo, para las que cuyo tiempo de preparación es mayor, como la prensa francesa o la cafetera por goteo, no es tan relevante. Éstas tardan unos 4min en preparar la infusión, suficiente como para extraer la mayoría de sus nutrientes y propiedades. ¡Ojo!, mi recomendación es que, mejor usar un café bien molido, así te evitas sustos.

Muelas

Son un poco más caros que los anteriores, su precio ronda los 50€, pero sin duda son los más indicados para preparar buen café. Las muelas suelen ser de metal o de cerámica. Y como puedes imaginar, las de cerámica son más caras, pero mejores, porque no se calientan y dañan el aroma y el sabor final de la molienda.

Además, tienen la gran ventaja de dejar el grano muy homogéneo. Así que, como puedes imaginar, es de los más preferidos por los baristas.

Para no perderte en la tienda en la que vayas a comprar el molinillo, o para no quedarte con poker face cuando el comercial te comente qué características tiene cada modelo, necesitas saber estas dos cosas:

¿Muelas escalonadas o continuas?

Estas dos variedades determinan, únicamente, el mecanismos que regula el grosor del grano, la escalonada y la continua.

La escalonada se trata únicamente de unos niveles prefijados e invariables, y que configura un grosor predeterminado. Por ejemplo, el nivel 1 suele dar gránulos más finos, y la 4 más gruesos. Por otro lado, la continua te da total libertad para obtener el grosor que desees. Nuestra recomendación es que, si eres amateur, no te compliques y cómprate la escalonada, pero si tienes más experiencia, te conviene la continua.

¿Molinos con fresas planas o cónicas?

¡No asustarse! esto es más sencillo de lo que parece. A ver, en el mercado existen dos tipos de muelas, las planas y las cónicas o cóncavas.

Dos ruedas con dientes sobrencajados

Y el tipo cónico/cóncavo:

Dos cilindros en cuyas paredes interiores y exteriores están los dientes

Las planas, se compone de dos ruedas, en cuyos radios, están los dientes, de ahí su nombre. Una está sujeta al recipiente y es fija, y la otra al motor que la hará girar. Los granos de café se colocan entre las dos ruedas, y al girar, se pulverizarán. Este mecanismo tiene que girar a más de 1.000 rpm, y eso genera un problema, a esas velocidades, las muelas se calientan más, y pueden afectar a la calidad del grano.

Las cónicas, sin embargo, se constituyen de dos cilindros. Uno es hueco y fijo, con dientes en sus paredes interiores. El otro es más delgado, para que encaje dentro del primero. Es el  que gira, y sus dientes están en sus paredes exteriores. El café se coloca en el espacio que queda entre los dos cilindros, para que sean triturados. Este necesita menos revoluciones, sobre unas 500 rpms, por tanto consume menos energía y se calientan menos que las muelas planas.

Molinillos de café manuales

Primer artefacto mecánico para moler el café

De los artilugios mecánicos, este fue el predecesor de todos. Los primeros tenían forma de caja con manivela en la parte superior. Los molinillos manuales actuales están formados de plástico o aluminio, y suelen tener forma cilíndrica.

El receptáculo principal, consta de dos partes, en la base está el depósito de los gránulos triturados, y justo encima, está la sección en la que se colocan los granos de café para ser triturados.

En forma de tapa está la manivela, que accionará una muela o unas cuchillas. Éstas encajarán perfectamente con el receptáculo que contiene los granos sin pulverizar, para triturarlos tras mover la palanca.

Los más modernos, además, incorporan una opción para personalizar el grosor de los gránulos. Para más información, puedes leer este artículo, en el que explico cómo influye el tipo de molienda, en la preparación final de cualquier infusión.

¿Qué inconvenientes presenta?

El principal problema es bastante obvio, tienes que darle a la manivela durante unos 5min, como mínimo. Claro, eso es poco práctico si tienes prisa, por ejemplo, si quieres tomar un café a las 6 de la mañana, justo antes de salir a trabajar.

Otra de las desventajas más comunes, es que los gránulos no saldrán tan homogéneos, como en las eléctricas. ¿Por qué? Sencillo, no eres una máquina, y al darle a la manivela, ni la moveras siempre a la misma velocidad, ni con la misma fuerza.

Y el otro gran handicap, es que no están preparados para moler grandes cantidades de café. Y volvemos a lo de antes, no eres una máquina, y tu fuerza y resistencia son limitadas. Por eso, éstos suelen tener capacidad para 50 gramos como máximo, para cantidades superiores, se convertiría en una tarea poco práctica.

Limpieza y mantenimiento

La limpieza de esos aparatos es muy importante. Se trata de un conjunto sencillo de tareas rutinarias, que te asegurarán una larga vida de tu molinillo, que molerá bien los granos, y que no te estropeará la molienda con sabores raros y con forma desigual.

Molinillos de café antiguos

Como puedes imaginar, un instrumento tan artesanal y antiguo, requiere de un cuidado especial. Los molinillos de café modernos, debido a sus materiales, no requieren de tanto mantenimiento.

Existen dos rutinas de limpieza esencialmente, una semanal y la otra diaria.

La semanal consiste básicamente en pasar una aspiradora a baja potencia, para sacar los restos de café mejor adheridos. Para ello, se recomienda sacar el cajón en donde cae la molienda, para introducir la manguera.

Al ser de madera, no usar agua, porque puede estropearla y oxidar sus mecanismos. No usar detergente, porque puede perturbar el sabor final de la molienda.

Una vez le has dado bien a todas las partes de su interior, es bueno moler arroz blanco cocido, una taza aproximadamente. El arroz se llevará cualquier resto de aceite y otros elementos, eliminando el mal olor y absorbiendo cualquier tipo de residuo restante.

La limpieza diaria se centra básicamente en tres tareas bien sencillas:

  1. Hay que vaciar y sacudir bien el cajón que contiene la molienda.
  2. También hay que agitar bien, la máquina entera. La tienes que poner boca abajo, y sacudirla con vigor para que caiga cualquier resto.
  3. Por último, es bueno limpiar las cuchillas, o la muela, esquinas y otras partes de difícil acceso,  con un cepillo fino.

Éstos pueden ser realmente caros, pues suelen estar hechos de madera, y en muchos casos, incluso llegan a ser productos artesanales. Algunos a valer más de 100€. En multitud de tiendas online, puedes encontrar alguno de estos. La parte positiva, es que además de ser funcionalmente correctos, darán un toque decorativo interesante a tu vivienda, y seguro que te darán la oportunidad de contarle a tus invitados un poco más sobre la historial del café.

Molinillos de café modernos

Para los modernos, podemos usar exactamente las mismas técnicas que para los molinillos de café antiguos.

Además, como están construidos generalmente por materiales modernos como, plástico, y metales antioxidantes, sí que podremos utilizar agua para limpiarlos. En estos casos, recomendamos usarlo, porque limpiarás de forma mucho más exhaustiva y más rápida todas sus partes.

Sin embargo, es muy importante dejar que se seque bien. Si no lo haces, parte de la molienda se pegará en las paredes, y sacarla será mucho más complicada, porque al secarse se endurece y fortalece. Además, una molienda humedecida pierde calidad, debe ser seca.

Molinillos de café eléctricos

Aparato para automatizar la molienda del café

Se trata de la evolución natural de estos aparatos. Aquí no hay que darle a ninguna manivela, ni tampoco hay que realizar ningún esfuerzo, para triturar el grano. Eso es automático, y muy probablemente, lo hará mejor que tu :-P.

¿Qué desventajas tienen?

Generalmente éstos suelen ser más caros que los manuales, aunque presentan algunos inconvenientes. Es bastante ruidoso, y se recalienta. Aunque eso se va resolviendo con los más modernos, en molinillos de café eléctricos de gama baja, afectará a la calidad de la molienda porque también la recalienta.

Existe una variante de estos, cuyas muelas son de cerámica. Esta variedad, te asegura que no se recalentará, y te asegurarás de mantener un nivel de calidad alto en la molienda.

Los más avanzados te permiten configurar el grosor del café molido. Por lo que, no hay que preocuparse demasiado por dejarlo homogéneo. ¡Ojo! porque los más baratos no tienen esa opción, y dejar la molienda bien homogénea te va a ser bastante complicado.

Otras características relevantes

Un ejemplo de los últimos modelos, son los molinillos de café de bar. Con precios que pueden superar fácilmente los 200€, y llegar a superar en algunos casos los 1.000€.

Estos se caracterizan principalmente por ser capaces de triturar una gran cantidad de granos de café. Generalmente suelen tener cabida para 1kg de granos aproximadamente, y suelen generar unos 300g de polvo de café… eso es bastante, si tienes en cuenta que para un expresso gastas unos 20g, con el total obtenido, te daría para 15 cafés solo.


 

Si consideras útil este artículo, ¡no te lo pienses y compártelo! :-). Si quieres debatir o participar en nuestra comunidad, te invito a que nos sigas en Twitter @tumundodelcafe.

Entradas recientes

Comentarios recientes

Categorías

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *