Café orgánico tu alternativa ecológica

Una taza de café humeante. Es el aroma que nos despierta por las mañanas y el combustible que pone en marcha nuestro motor durante el día. ¿Pero te has preguntado alguna vez cómo se fabrican sus granos y qué sustancias se emplean en su elaboración? Si te preocupa tu salud y los métodos de producción respetuosos con el medio ambiente. Pero también eres un fanático de este preciado líquido, tu opción más justa y saludable es el café orgánico.

Esta fórmula alternativa es más sana y está en armonía con la sociedad. Por ese motivo, se ha popularizado en los últimos años. ¿El problema? Su precio, notablemente más alto que nuestro café habitual. Aquí te dejo algunas marcas que te pueden interesar:

Paquete de 1kg de café orgánico kimbo
Kimbo organic Coffee – 30€

Comprar café kimbo orgánic

Y aquí, te dejo otro tipo de café orgánico más barato. La siguiente marca, Café Guilis, tiene una amplia experiencia en cafés, desde 1928:

Paquete de granos de café Eco Beans
Café Eco Beans – 20€

Comprar café orgánico Eco Beans

¿Qué es el café orgánico?

Granja humilde de café orgánico

Para hacerse una idea inicial y somera de lo que es el café orgánico, piensa en un tomate comprado en el supermercado y otro cultivado en tu propia huerta. Si has tenido la oportunidad de probar ambos, sabrás bien que los procesos de su elaboración y sus propiedades son muy diferentes. Ahora imagínate que se pudiera hacer algo similar con el café. ¿A quién no le gustaría probar un capuchino o un expreso más natural?

La idea del café orgánico se basa en el principio de devolver a la naturaleza algo de un valor similar a lo que esta nos ha dado desinteresadamente. Para empezar, se cultiva a la sombra de otros árboles de mayor altura. De esta forma se consigue una mayor humedad en el terreno y un suelo más fértil. Y también se cosecha una materia prima de alta calidad, lo que no es tan común en el caso del café convencional.

Además, en el crecimiento de la planta del café orgánico se eliminan ciertos pesticidas y herbicidas que son de uso habitual en la fabricación del café clásico. Para ello, estos elementos se sustituyen por métodos de producción más naturales y eficaces que no requieren tantas sustancias químicas artificiales. Con ello no solo se logra crear un café más sano, sino que también se protege la flora y la fauna de la plantación y sus alrededores.

¿Por qué tomar café orgánico?

Son múltiples las razones que se pueden esgrimir para consumir este tipo de café. La salud, la naturaleza o el mantenimiento de la biodiversidad son algunas de ellas. No faltan argumentos para justificar un gasto levemente mayor, en una versión superior, de un producto tan básico como el café y que se consume a diario.

Cuida de tu salud a la vez que mantiene los beneficios del café habitual

Es de conocimiento popular que consumir café en cantidades adecuadas y recomendadas tiene un impacto positivo en nuestra salud. El cultivo del café orgánico, aparte de mejorar las propiedades de la planta original, también mantiene intactos los beneficios del café normal. Es otras palabras: se trata de un café mejorado.

Esto se consigue eliminando los productos químicos presentes inevitablemente en otras plantaciones. Los más comunes son los pesticidas, los fertilizantes y los herbicidas que se emplean para proteger los cultivos y los sembrados. No obstante, no debe olvidarse que, a pesar de que no encontremos estas sustancias nocivas en la confección del café orgánico, aún quedan presentes ciertos agentes químicos.

Su producción es respetuosa con el medioambiente

¿Qué puedo hacer yo para causar un menor impacto en el cambio climático? Seguro que te lo has preguntado más de una vez. Por pequeño que parezca este gesto, el consumo de café orgánico ayuda a conservar el medioambiente en unas condiciones más óptimas.

El patrón circular de sostenibilidad que se crea es tan simple como maravilloso. Como no se vierten productos químicos en los sembrados, la erosión de los suelos es menor. Esto ayuda a crear un ecosistema con buena humedad, y con una conservación más estable. Además, también tiene un efecto favorable en las aguas subterráneas, ya que no se filtran sustancias nocivas que pueden acabar llegando a otras plantas y a multitud de especies animales de la zona.

Pero eso no es todo. El cultivo del café orgánico, se realiza a la sombra de ciertos árboles de gran altitud. Esta circunstancia ayuda a minimizar la deforestación. Como consecuencia, la fauna aumenta, ya que el hábitat del entorno es muy beneficioso para ellos.

Por este motivo las plantaciones de café orgánico suelen ir unidas a grandes poblaciones de aves. Dado que las plantas no se fumigan, el número de insectos es mayor, y las aves tienen más alimentos. Así, el control de plagas se realiza de forma biológica y no artificial.

Y aún hay más. La presencia de un mayor número de aves en este tipo de sembrados procura un fertilizante natural muy efectivo. Éstos no producen ningún tipo de erosión medioambiental. De esta forma, se obtiene una materia prima de mayor calidad. Mientras que se cuida la naturaleza, y se reduce nuestra huella de carbono en el mundo.

El café orgánico en el comercio justo

Logo del fairtrade

Cuando vamos al supermercado, solemos optar por los artículos más baratos. Generalmente, no nos fijamos en uno más caro. Pues a veces vale la pena tener en cuenta otros factores que podría influir en nuestra compra.

La influencia de las grandes corporaciones, provoca que tanto trabajadores como empresas pequeñas tengan más dificultad para competir. Todo ello llevó a la creación del comercio justo. Una alternativa mercantil más honesta, promovida por la Organización de las Naciones Unidas.

Según esta iniciativa, se concede un Sello de Comercio Justo o Sello Fairtrade a todas aquellos productos fabricados siguiendo ciertos criterios que se consideran ecuánimes. Así, se busca la igualdad, el respeto y la transparencia en las actividades comerciales. Dando una especial importancia a los factores sociales y medioambientales, a la vez que se favorece el desarrollo sostenible y se protegen los derechos de los trabajadores.

Cuando compramos granos de café orgánico, adquirimos semillas cultivadas bajo condiciones de comercio justo. En la mayoría de las ocasiones, detrás del café convencional hay agricultores modestos que buscan mejores condiciones laborales y un salario más acorde con su labor. Por eso apoyar el consumo del café orgánico con Sello de Comercio Justo conlleva ayudar a familias que destinan sus recursos y una cantidad de trabajo ingente al cultivo de un café más sano y respetuoso con el medioambiente.

Curiosidades que (tal vez) no conocías del café orgánico

Taza de café con vistas al mar

Aunque su producción es natural y transparente, el café orgánico esconde muchos secretos. ¿Dónde se originó? ¿Cuándo llegó a Europa por primera vez? ¿Cómo se consigue esta distinción? ¿Bajo qué requisitos se cultiva el café orgánico?

  • La creación del café orgánico es bastante reciente. Corría el año 1967, cuando se registró la primera plantación de este tipo. Fue en la Finca Irlanda del estado mexicano de Chiapas.
  • La primera exportación de este café a Europa se realizó a través de una cooperativa de campesinos humildes. Éstos procedían de diferentes comunidades de Oaxaca, la UCIRI (Unión de Comunidades Indígenas de la Región del Istmo). Tuvieron que pasar casi 20 años desde sus inicios, ya que esto sucedió en el año 1985.
  • Estos agricultores, pudieron comercializar su producto en Europa. Todo ello, gracias a una colaboración entre un tostador de café neerlandés, Simon Lévelt, y una organización no gubernamental de Alemania que apuesta por el comercio justo, la GEPA. Sus siglas vienen de Gesellschaft zur Förderung der Partnerschaft mit der Dritten Welt mbH, que significa “Sociedad para la promoción de la asociación con el tercer mundo“.
  • Obtener el certificado de café orgánico implica seguir ciertos pasos para evitar fraudes o sucedáneos. Por esta razón se han creado una serie de leyes específicas acerca de los productos orgánicos que el café debe satisfacer también. Aunque las condiciones varían ligeramente de un país a otro, hay unas directrices comunes. En general, el género ha de cumplir una serie de medidas en su preparación, cultivo, almacenamiento, procesado, empaquetado y envío.
  • Algunos de estos requisitos implican evitar las sustancias químicas en toda su elaboración. Promueven el uso de tierras de labranza libres de elementos químicos artificiales, y no emplear semillas alteradas genéticamente. También han de mantener una separación estricta entre artículos orgánicos y los que no tienen este certificado. Además deben someterse a controles anuales por parte de los organismos correspondientes.
  • La etiqueta de “orgánico” no implica obligatoriamente que se haya prescindido por completo de pesticidas en su fabricación. Existen algunas variedades que están permitidas.
  • Además, los granjeros se tienen que comprometer a realizar una serie de actividades exhaustivas, como la planificación por escrito, el pago de una cuota anual y el mantenimiento de registros diarios.
  • En el caso concreto del café orgánico, solo podrá venderse con esta distinción específica. Ésta es otorgada por una organización independiente reconocida a tal efecto. En su virtud, el café ha de someterse a ciertas inspecciones periódicas en todas las etapas de su producción, como en su cultivo, su traslado o su tostado.

Esperamos que te haya sido útil este artículo. Te agradeceremos muchísimo si nos compartes con aquellos que les pueda interesar también :). Y por supuesto, cualquier duda que tengas, no dudes en dejarnos un comentario. Muchas gracias.

Entradas recientes

Comentarios recientes

Categorías

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *